Conchita: la bendición tranquila del tenis español

Garbiñe Muguruza conquistó ayer su primer título de Wimbledon. El máximo mérito es de ella, naturalmente, y de su extraordinario talento para el tenis, no obstante no siempre bien encauzado. Y precisamente ahí recae el mérito de su coach en este torneo, Conchita Martínez. La ex tenista española, y hasta ahora única campeona española en Wimbledon, ya había demostrado su buen hacer al apaciguar las en su momento turbulentas aguas del tenis español, consolidándose como capitana de los equipos de Copa Davis (masculino) y Copa Federación (femenino). Y ahora, ante la ausencia en Wimbledon (debido a su inminente paternidad) del entrenador de Garbiñe, Sam Sumyk, no dudó en aceptar la propuesta de la tenista hispano-venezolana y hacerse cargo de su preparación para este torneo. Y el resultado no ha podido ser mejor: triunfo impresionante de Muguruza, demostrando sobre todo una seguridad en sí misma, un autocontrol de las emociones y una templanza que le han permitido sacar lo mejor de sí misma en este torneo. Y buena parte del mérito de que haya conseguido ese equilibrio es de Conchita Martínez, la bendición tranquila del tenis español.

 

Carlos Díaz Rojo